jueves, 26 de abril de 2012

Dime cuando, papalote.

"Huele mi nariz" fue la trampa que me hiciste, para que de sorpresa, al acercarme, me robaras un beso. Estábamos en un bar del centro, y estábamos bailando por primera vez solos.

Papalote rojo. Te dije acerca de un sueño que tuve, en donde yo era un papalote rojo, y no queria caer. Tenia que llegar a mantenerme volando en el aire, apesar de que la lluvia caia sobre mi espalda. Desde entonces me llamaste así, papalote rojo. Siempre tuve ganas de volar un papalote contigo en la playa. Nunca se me dio la oportunidad.

Ahh, la playa, como fue espía de mis recuerdos contigo. Recuerdo aquella noche en donde estábamos comiendo papas fritas en unas escaleras que estaban justo ahi, en la playa. Estábamos sentados viendo como la luna poco a poco desaparecia entre el gran mar. Nos dimos un gran abrazo, y nos quedamos así por mucho tiempo. Ahí me llamaste "Tallarín zig-zageante"

Bigote. Así me llamaste varias veces, recuerdo cuando era un día entre semana, y decidimos ir al bar turístico por unas cervezas. Otro día recuerdo que éramos los únicos en la Mezcalera, pusimos unas canciones noventeras en la rocola y nos tomamos varios mezcales. Al final de la noche te acompañé a tu taxi, y recuerdo que cruzando la calle nos dimos un beso. Con los ojos cerrados, y caminando.

Tantos besos que no quieren irse de mi memoria. Uno que no olvido, es ese famoso cliché romantico, en donde íbamos buscando a mi hermana, como a eso de las 2 de la mañana, y estaba lloviendo. No nos importó, y aun así estuvimos caminando por toda playas de Tijuana, un poco ebrios, y besándonos.
Recuerdas nuestra última cena? fue en aquel restaurante italiano del centro, ese que tanto te gusta. Pediste demasiada comida! y yo me senti mal porque te dejé que pagaras todo. No fue justo.

Esperándote fuera de tu casa. Caminando por la playa, por el malecón, viendo tu obra en un café de playas, hablando de cosas tontas en el estacionamiento del centro, bailando en la calle sexta, besándote entre lunas. Cosas que no se olvidan.