martes, 18 de septiembre de 2012

Pizza con Liz




"Es lo que me gusta de ti. Podemos estar en pleno silencio por un buen rato y no sentirnos incómodos"

lunes, 17 de septiembre de 2012

El silencio de tus ojos


Estoy bien. Mis ojos tienen sueño más seguido, pero se están acostumbrando. Mis bolsillos siguen vacíos, pero llevan la vida acostumbrados. Mis noches son más oscuras, a veces me encuentro en necesidad de un poco de luz. Ya no sonrío tan seguido, pero no por eso se me van a caer los dientes.  O al menos eso espero, porque el otro día me empezó a doler un poco la muela. Pero creo que me estaba haciendo una jugada. Al igual que mis pies, a veces siento que se cansan más seguido, pero apenas están agarrando el ritmo. Paso a paso. Pero eso si, debo admitir que he estado caminando demasiado estos días.

La escuela me llena de cosas que hacer. Algunas muy interesantes, otras muy interesante-mente cansadas. Proyecto tras proyecto, y yo no me puedo quedar atrás. Paso muchas horas en la biblioteca, y el resto de las horas deseando estar durmiendo. O comiendo. O contigo.

Aquí no para de llover. Y los truenos son unos visitantes muy poco solicitados, pero ellos llegan solos. Me advirtieron que se acerca el frio fuerte, pero considero que por de donde vengo, este frío no será tan poderoso, pero quizá si sea más largo. Eso el tiempo lo dirá.

No me doy cuenta que no soy dueño de mi propio cielo, lo soy sólo de mi pequeño infierno en el que yo decidi vivir. Pero no me asusta estar ahí. No me conoces bien. No es de preocuparse, a veces siento que ni yo me conosco bien. Por más frío que llegue a estar mi té, su miel va a seguir ahí. Es sólo que me estoy cansando un poco de preparamelo sólo. Creo pensar que sabe mejor cuando uno está acompañado. Y más con este pinche frio.

Me quedo con mi silencio, que a veces le da por quererme hablar.
¿No te ha pasado?

Casa de Penny.

Soy colado hasta en tus sueños.




Y si para cuando nos reencontremos queda poco o nada, será un placer re-conquistarte.

Zócalo





15 de Septiembre en el centro histórico, con Liz y Penny.
Una de las noches más intensas de este año. Bajamos al centro sabiendo que estaba lloviendo y aún así sólo llevamos un paraguas. Nada de chamarras, ni botas, ni nada.
Caminando en las calles del centro, nos adentramos al Zócalo y bam! nos encontramos en medio de un mar enorme de gente. La lluvia empeoró, hasta el punto de mojar nuestro cabello y llenarnos los pies de agua. Donde quiera que caminábamos, no había cómo refugiarnos.
Pasadas las 11 llega el presidente, y el desmadre comienza. Mucha gente en protesta, y nosotros impactados por la respuesta de la gente. Después de los campanazos, a huir del gentío!
Una buena hora de la madrugada nos la pasamos caminando buscando un lugar donde quedarnos, y el resto de la noche nos quedamos perdidos en un bar del centro, hasta terminar muertos en casa de Penny a unas horas antes de amanecer...

Basílica